“A Rodar”: La revolución educativa que transforma a los niños en guardianes de la movilidad urbana

En el corazón del Papalote Museo del Niño nace una experiencia que convierte a las infancias en protagonistas del cambio hacia ciudades más humanas y seguras.

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Ciudad de México, 11 de julio de 2025.- En una época donde las estadísticas revelan que cada año mueren más de 186,300 niños en siniestros de tránsito a nivel mundial —más de 500 cada día— surge una propuesta revolucionaria que busca transformar esta realidad desde sus cimientos.

El Papalote Museo del Niño presenta “A Rodar”, una experiencia interactiva que no solo educa, sino que empodera a las nuevas generaciones para convertirse en agentes de cambio en la construcción de ciudades más seguras y habitables.

El contexto que urge soluciones

Las cifras son contundentes y alarmantes. En México, durante 2019, murieron 783 niños menores de 14 años en accidentes de tránsito, es decir, 2 niños cada 24 horas. Los traumatismos ocasionados por el tráfico constituyen la principal causa de muerte entre niños y jóvenes de 5 a 29 años, según la Organización Mundial de la Salud. Ante esta realidad, la educación vial temprana se convierte en una herramienta fundamental de prevención y transformación social.

“En México, durante casi toda la edad pediátrica, los accidentes de tránsito ocupan el primer lugar como causa de muerte por causa externa”, revela un estudio del Hospital Infantil de México Federico Gómez. Esta problemática se agrava por la carencia de cultura vial, especialmente en países de ingresos medios como el nuestro.

Una alianza estratégica con propósito

“A Rodar” es el resultado de una colaboración entre el Papalote Museo del Niño, MOBILITY ADO —empresa mexicana con más de 85 años de experiencia en transporte responsable—, su Centro de Formación de Conductores y FUNDACIÓN ADO. Esta alianza estratégica combina la expertise educativa del museo más importante de México para niños con la experiencia de una compañía que transporta 455 millones de pasajeros anualmente.

MOBILITY ADO, que inició operaciones el 23 de diciembre de 1939 con la ruta México-Puebla-Perote-Xalapa-Veracruz, ha evolucionado hasta convertirse en una empresa global con presencia en dos continentes. Con 387 terminales de transporte terrestre y más de 10,500 autobuses en operación, la compañía ha sido testigo y protagonista de la transformación de la movilidad en México durante más de ocho décadas.

“Con una inversión superior a los 2,000 millones de pesos en la renovación de sus flotas ADO GL y ADO Platino, incorporando motores Euro 6 —los más avanzados en reducción de emisiones contaminantes—, MOBILITY ADO demuestra su compromiso con la movilidad sustentable”, señala Aldo Alarcón Vargas, director general de Transporte para México y América Latina.

La visión transformadora de “A Rodar”

“¿Quién mejor que los niños para recordarnos cómo debería ser una ciudad más humana y segura?”, reflexiona Alejandra Cervantes Mascareño, Directora General del Papalote Museo del Niño. “Con su mirada curiosa y su sentido innato de la justicia, las niñas y los niños se convierten en los mejores influencers sociales, capaces de cuestionar, aprender… y enseñarnos.”

Esta filosofía fundamenta “A Rodar”, que va más allá de la educación vial tradicional. La exhibición reconoce que los niños ya son protagonistas activos de la ciudad: se mueven como peatones, pasajeros o ciclistas. Sin embargo, tradicionalmente han sido considerados usuarios vulnerables, cuando en realidad pueden ser empoderados como agentes de transformación.

“Estamos formando a los futuros ciudadanos que construirán una ciudad donde la tolerancia y el respeto sean el motor de cada viaje”, explica Cervantes Mascareño. “La educación vial, más allá de la edad, debe evolucionar con la transformación constante de nuestras urbes, involucrando a todos quienes compartimos el espacio público: peatones, ciclistas, conductores de vehículos motorizados y pasajeros.”

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Concui: El guía hacia la convivencia vial

La experiencia está inspirada en una exhaustiva investigación sobre movilidad urbana y seguridad vial, formando parte de la campaña educativa “Muévete Concui” de MOBILITY ADO. Concui, un simpático cacomixtle —mamífero endémico de México conocido por su inteligencia y adaptabilidad—, guía a los visitantes en un viaje de descubrimiento donde aprenden que la calle es un espacio compartido y que la convivencia comienza con el respeto.

La elección del cacomixtle como mascota no es casual. Este animal, también conocido como “mico de noche”, simboliza la capacidad de adaptación y la inteligencia necesaria para navegar en entornos complejos, cualidades esenciales para la movilidad urbana segura.

“Hoy más que nunca necesitamos sembrar desde la infancia los valores que transforman la ciudad”, señala Andrés Pérez Peña, Gerente General de Fundación ADO. “Queremos que las niñas y los niños comprendan que su voz importa, que pueden ser actores del cambio. La educación vial no es solo una herramienta preventiva, es una forma de construir ciudadanos conscientes y empáticos.”

Los tres pilares de la transformación

“A Rodar” se estructura en torno a tres pilares fundamentales que abordan las dimensiones clave de la movilidad responsable:

1. Cuidado en el Camino

Este pilar enseña a niñas y niños a protegerse y proteger a los demás, reconociendo su papel activo en la movilidad de la ciudad. Va más allá de las reglas básicas de tránsito para desarrollar una conciencia integral sobre la responsabilidad compartida en el espacio público.

2. Elecciones Conscientes

Promueve el uso del transporte colectivo y eléctrico como alternativas que reducen las emisiones y mejoran la calidad de vida urbana. En un contexto donde MOBILITY ADO ha implementado autobuses eléctricos en la Línea 3 del Metrobús de la Ciudad de México, este pilar conecta la experiencia de los niños con soluciones reales de movilidad sustentable.

3. Respeto a cada Usuario

Fomenta la empatía y la cortesía entre todos los actores de la movilidad: peatones, ciclistas, conductores y pasajeros. Este enfoque inclusivo reconoce la diversidad de formas de movilizarse en la ciudad y la importancia de la convivencia armónica.

Innovación pedagógica a través del juego

“A Rodar” integra distintas formas de juego —digital, de rol, sensorial y social— para que las niñas y niños aprendan mientras se divierten. Esta metodología lúdica se basa en evidencia científica que demuestra la efectividad del aprendizaje experiencial en la formación de hábitos y comportamientos duraderos.

Actividades Destacadas:

Descubre Señales: Un juego sensorial con luces y botoneras para identificar señales viales, que desarrolla la atención y la memoria visual necesarias para la navegación urbana segura.

Muévete Ciudad: Exploración de medios de transporte colectivo mediante objetos físicos, que familiariza a los niños con las opciones de movilidad sustentable disponibles en su entorno.

Conduce Autobús: Un simulador digital que invita a tomar decisiones responsables al volante, desarrollando habilidades de anticipación y responsabilidad vial desde temprana edad.

Rueda Bici: Actividad física para descubrir los beneficios del ciclismo en la ciudad, promoviendo tanto la salud personal como la movilidad sustentable.

El impacto en la educación vial nacional

La inauguración de “A Rodar” ocurre en un momento crucial para México. Las estadísticas revelan que solo el 16% de niños menores de 12 años viaja en un Sistema de Retención Infantil (SRI), y la mayoría van mal instalados. Además, el país no cuenta con una normativa que regule las características y certificaciones de estos sistemas para ser comercializados.

“En muchas ocasiones se sobreestima el costo de un Sistema de Retención Infantil, aunque los beneficios de su uso, en la seguridad de niñas y niños viajando en auto, siempre serán superiores, pues hablamos de evitar lesiones y muertes”, explica Elisa Hidalgo, investigadora del Centro de Investigación en Sistemas de Salud del Instituto Nacional de Salud Pública.

La experiencia inmersiva y su alcance

Diseñada especialmente para niñas y niños de nivel preescolar y primaria, “A Rodar” se convierte en una experiencia permanente del Papalote Museo del Niño, disponible de martes a domingo. La exhibición no solo busca impactar a los visitantes directos, sino generar un efecto multiplicador donde los niños se conviertan en embajadores de la movilidad responsable en sus familias y comunidades.

El museo, que recibe más de un millón de visitantes anuales, se posiciona como un laboratorio de innovación educativa donde las nuevas generaciones pueden experimentar y aprender sobre los desafíos urbanos contemporáneos.

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Tecnología al servicio de la educación vial

La exhibición incorpora tecnología de punta para crear experiencias inmersivas que conectan con las formas de aprendizaje de las nuevas generaciones. Los simuladores digitales, sistemas interactivos y elementos sensoriales crean un entorno donde el aprendizaje se vuelve experiencial y memorable.

Esta aproximación tecnológica se alinea con las tendencias globales en educación, donde la gamificación y la realidad aumentada se utilizan para abordar problemáticas sociales complejas. “A Rodar” demuestra cómo la tecnología puede ser una herramienta poderosa para la transformación social cuando se diseña con propósito pedagógico claro.

El modelo replicable

La experiencia de “A Rodar” tiene potencial de convertirse en un modelo replicable a nivel nacional e internacional. La metodología desarrollada, que combina investigación, innovación pedagógica y tecnología, puede adaptarse a diferentes contextos urbanos y culturales.

MOBILITY ADO, con su presencia en España y Centroamérica a través de marcas como Avanza, Cristóbal Colón y TicaBus, cuenta con la infraestructura necesaria para extender el impacto de “Muévete Concui” más allá de las fronteras mexicanas.

Visión de futuro: ciudades diseñadas por y para los niños

“A Rodar” plantea una pregunta fundamental: ¿qué pasaría si diseñáramos nuestras ciudades pensando primero en los niños? Esta aproximación, conocida como “Child-Friendly Cities” por UNICEF, reconoce que las ciudades que funcionan bien para los niños funcionan bien para todos.

“Cada trayecto puede ser el inicio de una ciudad mejor”, concluye la propuesta de “A Rodar”. Esta visión optimista pero pragmática reconoce que la transformación urbana no ocurre de la noche a la mañana, sino a través de cambios graduales en la conciencia y comportamiento de sus habitantes.

El legado de una generación

Mientras los visitantes recorren “A Rodar”, están participando en algo más grande que una exhibición museística. Están siendo parte de un movimiento que busca redefinir la relación entre las personas y la ciudad, donde la movilidad no sea solo una necesidad funcional, sino una oportunidad de convivencia, respeto y construcción colectiva de espacios más humanos.

En una era donde la movilidad urbana enfrenta desafíos sin precedentes —desde la contaminación hasta la congestión y la seguridad vial—, “A Rodar” ofrece esperanza a través de la educación. Porque si podemos enseñar a los niños a moverse con respeto, empatía y responsabilidad, estaremos sentando las bases para ciudades donde nadie tenga que elegir entre moverse y estar seguro.

La revolución de la movilidad urbana no comenzará en las oficinas de planificación ni en los despachos legislativos. Comenzará en el corazón y la mente de una niña de seis años que aprendió en “A Rodar” que la calle es de todos, y que todos somos responsables de cuidarla.

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